Poder y medios:
David Lamelas e Hildegarde Duane debutan en Chile
Décadas antes de que las fake news y la posverdad ocuparan el centro del debate público, una dupla de artistas ya estaba mostrando cómo la televisión convierte a los políticos en celebridades. Sus videos llegan por primera vez al país en Para algunas caídas no existe la gravedad, en el Museo de la Memoria y los Derechos Humanos.

Créditos: Museo de la Memoria y los Derechos Humanos de Chile
Cuando se habla de manipulación informativa y construcción mediática del poder solemos pensar en las redes sociales. Pero el problema es más antiguo, y dos artistas lo vieron venir mucho antes que el resto. El argentino David Lamelas (Buenos Aires, 1944) y la estadounidense Hildegarde Duane (Los Ángeles, 1943) exponen por primera vez en Chile con Para algunas caídas no existe la gravedad, muestra que se inauguró el 25 de junio en el Salón del tercer piso del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos. Sus obras forman parte de colecciones de referencia mundial como el MoMA, la Tate Modern, el Centre Pompidou, el Museo Reina Sofía y el Guggenheim.
Con curaduría de Paula Solimano, la exposición ofrece un recorrido por cinco piezas audiovisuales en las que ambos artistas echan mano de la parodia, la ironía y la sátira para examinar cómo se fabrican el poder y la autoridad. A partir de programas de televisión ficticios, Lamelas y Duane dan vida a una galería de personajes —dictadores en caída, presentadoras de noticias, estrellas del espectáculo— que terminan exhibiendo los engranajes con que la pantalla produce y valida a las figuras públicas. El hilo que atraviesa toda la muestra es uno solo: de qué manera los medios construyen, legitiman y moldean a quienes ejercen el poder. En ese cruce, la responsabilidad histórica suele quedar tapada por el personaje mediático: la televisión transforma a los políticos en celebridades y a las celebridades en políticos.
Para la directora del Museo de la Memoria y los Derechos Humanos, Fernanda García, ese gesto anticipatorio es justamente lo que vuelve urgente la exhibición. “La obra de los artistas, realizada entre las décadas de 1970 y 1990, anticipó debates hoy plenamente vigentes sobre la manipulación de la información en contextos democráticos y dialoga de manera directa con la misión del museo de vincular las experiencias históricas con las problemáticas actuales. La exposición forma parte del programa de la institución para integrar lenguajes contemporáneos y abrir espacio al arte de proyección internacional en el contexto local”, señala García. La institución acaba de recibir el X Premio de Derechos Humanos Rey de España.
El poder como producto televisivo
Lamelas es una de las figuras centrales del arte conceptual latinoamericano. Ha estado presente en las bienales de São Paulo y de Venecia y en la Documenta de Kassel, y su obra integra acervos como los del MoMA de Nueva York, la Tate Modern, el Museo Reina Sofía y el MALBA. Duane, en tanto, ha presentado muestras individuales como la del Künstlerhaus Stuttgart, y su trabajo forma parte de las colecciones del MoMA, el Centre Pompidou, el Guggenheim y el Reina Sofía. Con una carrera reconocida en medios electrónicos, fotografía, escritura y performance, su práctica recurre al humor, la ironía y la parodia para interrogar los estereotipos de la “mujer occidental” y los roles que la sociedad asigna a las mujeres.
Lamelas aterriza en el Museo de la Memoria en un momento de máxima atención internacional. La Nación de Argentina lo definió como “el Duchamp de América Latina” —en palabras de Ariel Aisiks, fundador de ISLAA— por su papel pionero en el arte conceptual. El elogio surge a propósito de The Machine, su mayor exposición individual en Nueva York, inaugurada en la Dia Art Foundation y abierta durante diez meses, que reúne esculturas, instalaciones, performances y películas realizadas desde 1965.
Su vigencia es casi literal: en The Machine se reactiva una pieza de 1968 que daba acceso en tiempo real a la guerra de Vietnam. Hoy, cuando las noticias de Medio Oriente entran a las salas a través de Instagram, la pregunta por cómo se construye la información sigue tan abierta como entonces.
Esa misma indagación sobre la información, los medios y el poder es el corazón de lo que verá el público chileno. Las cinco obras arman un relato en arco que parte con El dictador (1978) —donde Lamelas encarna con ironía a un coronel latinoamericano exiliado, entrevistado por una periodista interpretada por Duane— y culmina con Manila Run (1994), sátira sobre la huida de los Marcos de Filipinas. Entre ambas, piezas como The Hand, The Dictator Returns y Smart People desmontan, cada una a su manera, cómo los medios transforman a figuras autoritarias en celebridades y en productos de consumo televisivo.
Un encuentro entre instituciones
Más allá de la inauguración, hubo otra instancia para conocer a los artistas: el 23 de junio se realizó un conversatorio en el Museo Nacional de Bellas Artes. “Es un cruce colaborativo entre ambas instituciones y barrios que permite ampliar audiencias, abrir diálogos y, especialmente, mirarnos como consumidores de medios y productores de sentido”, explica Solimano. “Hace varias décadas, Lamelas y Duane —un argentino y una estadounidense observando el continente— ya pensaban el ecosistema mediático como un espacio donde se construyen autoridad, prestigio y fama; las figuras públicas se convierten en celebridades y, al transformar lo político en relato personal, la responsabilidad tiende a diluirse en forma de biografía. La exposición pone en evidencia la complicidad entre medios, figuras públicas y audiencias, e invita a pensar críticamente un presente en que la lógica del espectáculo determina lo visible, lo que se olvida y aquello que queda sin consecuencias en la esfera pública”, agrega la curadora.
La muestra cuenta con el apoyo de la Secretaría Ejecutiva de Artes de la Visualidad del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio y con la colaboración del Museo Nacional de Bellas Artes y el Museo de Arte Contemporáneo, en el marco de la Asociación Más Museos. La patrocinan, además, la Corporación Chilena de Video y Artes Electrónicas, la Facultad de Artes, Arquitectura y Diseño de la Universidad Diego Portales y el Departamento de Vinculación Estratégica de la Universidad de Santiago.