Kosmófono: el instrumento musical hecho a partir de agujeros negros
El innovador dispositivo transforma en tiempo real las ecuaciones de la relatividad general en sonidos e imágenes. Por intermedio de una interfaz que simula una porción del Universo, cada persona puede crear, tocar y componer su propia pieza. Fue presentado en el Museo Interactivo Mirador (MIM), con una charla introductoria y una demostración musical.

¿Qué pasaría si pudieras crear tu propio par de agujeros negros y escuchar qué ocurre cuando ambos se fusionan? Esa es la experiencia que propone Kosmófono, un instrumento musical inspirado en la Teoría de la Relatividad General, capaz de transformar la física de estos fenómenos cósmicos en sonidos e imágenes.
El público pudo verlo el pasado 11 de octubre en el Museo Interactivo Mirador (MIM), durante una jornada que incluyó una charla introductoria y una demostración que reunió música de agujeros negros, canto y arte medial.
Cuando dos agujeros negros orbitan y colisionan generan perturbaciones en el tejido del espacio-tiempo: estas son las ondas gravitacionales. Albert Einstein predijo su existencia en 1916, pero durante décadas se pensó que serían imposibles de detectar. La primera observación directa ocurrió en 2015, fue anunciada al mundo en 2016 y llevó a que sus principales investigadores recibieran el Premio Nobel de Física en 2017. Kosmófono recoge las ecuaciones que describen estos fenómenos y las convierte en la base de un instrumento musical. Así, la ciencia deja de ser solamente algo que se observa o se escucha: también se puede tocar.
En el Kosmófono cada usuario participa activamente en la creación: construye pares de agujeros negros y define, entre otros, aspectos como su masa y la distancia que los separa, componiendo así su propia experiencia audiovisual. Incluso puede modificar parámetros de nuestro universo, como la constante de la gravedad o la intensidad de los efectos cuánticos. Cada combinación genera un resultado diferente, por lo que ninguna composición es exactamente igual a otra.

Musicalmente, el proyecto dialoga con la tradición de la música generativa, en la que el compositor no escribe una melodía cerrada, sino que establece reglas capaces de producir múltiples resultados. En este caso, esas reglas provienen de las ecuaciones que describen el universo gravitacional..
Kosmófono cuenta, además, con un módulo educativo interactivo que acerca al público a los fundamentos de la relatividad general, las ondas gravitacionales y la cosmología. Este módulo fue desarrollado en colaboración con el Departamento de Física de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile. A ello se suma el trabajo de la artista medial Mai Claro, quien desarrolló una interfaz que permite crear agujeros negros sonoros mediante el movimiento de las manos. Este último hace parte del “Concierto Kosmófono”, una experiencia audiovisual donde participan los dispositivos del Kosmófono junto con la cantante Alice Abed.

El proyecto se desarrolla en el marco del concurso Ciencia Pública, impulsado por el Ministerio de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, y busca acercar el conocimiento científico a la ciudadanía mediante el encuentro entre ciencia, música, arte y educación. Todos los dispositivos se pueden descargar desde la página web www.kosmofono.cl, donde además se puede encontrar una detallada documentación sobre la física y los principios de sonificación adoptados en el proyecto.
“Kosmófono busca que los usuarios experimenten de manera lúdica con la Relatividad General. Cuando alguien modifica un parámetro y escucha cómo cambia el sonido de dos agujeros negros al fusionarse, está viendo y escuchando la física en acción. Al mismo tiempo, es invitado a ser un pequeño dios, con la capacidad de crear entidades cósmicas y, a partir de ellas, una obra sonora y visual”, señala Vicente Atal, director del proyecto.
Por Rosario Castillo Jiménez 26 de octubre, 2026